El Discipulado de Jesús

Objetivos:

Al desarrollar este tema nos gustaría concretarlo en los siguientes objetivos:

  • Ser conscientes a que nos comprometemos
  • Dar importancia a nuestro matrimonio con lo que realmente importa
  • Dejar un hueco a nuestro matrimonio a Jesús
  • Ver la importancia de sentirse insertados en la vida de la Iglesia
  1. El Compromiso

Al casarnos nos comprometemos con el otro. Nos une a esa persona un compromiso de cariño, cuidado y respeto mutuo. También de perdón, de compasión, de tolerancia y de empatía, de ser capaz de ponernos en sus zapatos (y no ver sólo la realidad con mis gafas: es que yo no siempre tengo la razón). Pasamos de ser dos personas individuales a ser una “unidad de dos”.

Nos comprometemos a ser fieles el uno con el otro, ya que se trata de un amor total  a la otra persona , generosa y a todos los niveles.

Nos comprometemos a respetarnos, es decir a aceptarnos y a querer a la otra persona como es, con sus cosas buenas y no tan buenas, sin pretender hacerla a semejanza nuestra. Esto implica complementarse, amarse y respetarse el uno al otro en la convivencia diaria.

Nos comprometemos a ser personas al estilo de Jesús buscando la manera de mantener la fe viva, de hacer que se el pilar de nuestra vida a nivel personal, de pareja y de familia.

Nos comprometemos a acoger el nacimiento de los hijos, a cuidarlos y educarlos poniendo toda nuestra capacidad para hacerlo lo mejor posible. A transmitirles la fe, vivida en familia y a que crezcan con unos valores y una vivencia del amor de Dios cercana y cariñosa.

  1. ¿Qué medios hay que poner para vivir esos compromisos?

 No vale solo con comprometernos con el otro de palabra, tenemos que buscar medios y formas para poder vivir nuestro amor. Al casarnos somos tesminonio de Amor, tenemos y debemos ocuparnos y cuidar del otro.

Para vivir esos compromisos que hemos adquirido debemos querer a la otra persona en el día a día, cuidarla sin avasallarla, respetarla en su libertad, dedicar tiempo a la otra persona.

A lo largo de nuestro  matrimonio evidentemente se presentarán dificultades pero ahí es donde el amor tiene que prevalecer. El amor al que nos comprometemos tiene que ayudarnos a superar las dificultades que se nos presentarán.

Para eso tenemos que poner medios:

  • Respetándonos, se trata de la primera exigencia del amor. Hay que querer a la otra persona por como es, no tenemos que querer cambiarla. La tenemos que respetarla.
  • Dialogando y comunicándonos tiene que estar presente en nuestras vidas.  Tenemos que intercambiar ideas y aunque no siempre serán las mismas que las nuestras con el dialogo y la comunicación tenemos que hacer que se superen esas diferencias.
  • Perdonarnos, Saber ser comprensivos con la otra persona y saber pedir y aceptar el Perdón de la otra persona. No ser reconrosos y saber que nos podemos equivocar
  • Cuidándonos el Amor, cuidar los pequeños detalles. El luchar todos los días por la otra persona
  • Dedicándonos tiempo el uno al otro: como bien se dice el “amor es como una planta que hay que regarlo todos los días”
  • Orando, participando juntos en la Eucaristía, porque Jesús sostiene nuestro amor, la oración nos une a Él y entre nosotros y la Eucaristía es el sacramento del amor que nos capacita para amar.
  • Jesús, como modelo a seguir. Que nuestra familia este orientada por Jesús, fijándonos en sus valores y en su forma de vivir la vida. No solo vale a cumplir impersonalmente los preceptos.
  • Dar gracias por lo bueno de nuestro matrimonio.

El amor verdadero supone precisamente poner estos medios y que el amor este por encima de las cosas de la vida.

  1. Sentirse insertados en la vida de la Iglesia

La vida en compañía de Dios es más bonita. Para ello es necesario

  • Tener Fe. La fe es un gran tesoro que a muchos se nos ofrece, pero que no todos cultivamos.
  • La escucha de la Palabra y la importancia de la oración. Para nosotros como cristianos tendría que tener un papel relevante. Lo mismo que hacemos otras cosas en pareja es bueno ver que el orar también nos ayuda en nuestro amor
  • La Eucaristía. Importante el encuentro con el Señor en la Eucaristía, en ella el amor se verá fortalecido. Una forma de ver nuestro matrimonio insertado dentro de una comunidad
  • El Perdón y la Peniténcia. El perdón es la renovación y sanación del amor que ha sido herido. Las dificultades que sin lugar a duda se nos presentarán en el matrimonio tienen que ser sanadas y que mejor forma que el sacramento de la Reconciliación
  • La participación como matrimonio en el desarrollo de la sociedad. Jesús vivió para los demás, no es bueno que nos centremos sólo en nosotros, es bueno que seamos participes de la sociedad que nos ha tocado vivir
  • Estilo de vida a semejanza de Jesús. Hay que conseguir un estilo de vida que no es fácil y que  tiene sus dificultades pero que nos ayuda. Seguir a Jesús no debe de ser fácil pero tiene que ser apasionante. Se trata de un proceso de maduración que abarque nuestras vidas.