Entró Jesús en el templo y echó
fuera a todos los que vendían y compraban
en el templo, volcó las mesas
de los cambistas y los puestos de los
vendedores de palomas. 13 Y les dijo:
«Está escrito: “Mi casa será casa de
oración, pero vosotros la habéis hecho
una cueva de bandidos”». 14 Se le acercaron
en el templo ciegos y cojos, y los
curó. 15 Pero los sumos sacerdotes y los
escribas, al ver los milagros que había
hecho y a los niños que gritaban en el
templo «¡Hosanna al Hijo de David!»,
se indignaron 16 y le dijeron: «¿Oyes lo
que dicen estos?». Y Jesús les respondió:
«Sí; ¿no habéis leído nunca: “De la
boca de los pequeñuelos y de los niños
de pecho sacaré una alabanza”?». 17 Y
dejándolos salió de la ciudad, a Betania,
donde pasó la noche.