Entonces le presentaron unos niños
a Jesús para que les impusiera las
manos y orase, pero los discípulos los
regañaban. 14 Jesús dijo: «Dejadlos, no
impidáis a los niños acercarse a mí; de
los que son como ellos es el reino de
los cielos». 15 Les impuso las manos y
se marchó de allí.