Dichoso el marido de una mujer buena; se doblarán los años de su vida.  La mujer hacendosa hace prosperar al marido; Él cumplirá sus días en paz. El encanto de la mujer alegra a su esposo, y si es sensata, lo hace prosperar. Una mujer discreta es un regalo del Señor; una persona educada no tiene precio. Una mujer modesta es el mayor encanto; nada vale tanto como una mujer reservada. Como el sol que brilla en lo alto del cielo, así es la mujer hermosa en un hogar bien cuidado.