El arte de dialogar en pareja

A continuación podréis encontrar una serie de parámetros que si los ponéis en práctica, os ayudarán a mejorar no solo la comunicación con la pareja, sino a mejorar el ambiente familiar e incluso, el medio que lo rodea.

Mientras avanzáis en la lectura, os sorprenderá la sencillez y quizás lo obvio que suenan las cosas, pero si en realidad fuera tan simple, tan sencillo y tan obvio, la mayoría de las parejas no tendrían los problemas de comunicación y de entendimiento que tienen.

A medida que leáis podréis daros cuenta por qué en ciertas ocasiones no lográis comunicaros con vuestra pareja, sino que se “incomunica con ella”.
Tratar de resolver los problemas cuando tenemos la cabeza caliente, estamos ofuscados o llenos de ira, nunca resultará un momento apropiado para dialogar.

Muchos de los conflictos y malentendidos que surgen en las parejas están en la forma como nos comunicamos.

Por un lado, pensamos que aquello que decimos es supremamente claro para el otro, y que éste ve las cosas tal y como nosotros las vemos, nos parece tan obvio, que creemos que se cae de su peso, y de esta manera actuamos.

Pero esto que nos parece tan claro, no lo es así, cada quien ve las cosas, desde su perspectiva, desde sus experiencias y en resumen, desde su particular modo de hacerlo, y en ocasiones es completamente diferente a como lo ve su interlocutor.

Vivir en pareja, no significa que tengamos que pensar lo mismo ante las diferentes situaciones que se nos presentan en la vida.

Saber discutir es un arte, es un regalo que nos puede ayudar en la vida.

¿Pero cómo hacerlo?

  1. Elije el momento y el lugar adecuado, hablar cuando se está con rabia, no resulta ser un buen método.

Presos de la ira, podemos llegar a decir más de lo que se pensaba decir, y de una forma hiriente que termina no solo por ofender a nuestra pareja, sino por menoscabar la relación.
No todos los momentos son adecuados para discutir todos los temas.
Busca que ambos estéis tranquilos, que dispongáis del tiempo suficiente para hacerlo.
Si es un tema álgido suele ser de gran utilidad elegir un ambiente neutro, e íntimo fuera de casa. Es muy efectivo, porque ninguno de los dos perderá el control en este tipo de lugares y ambos trataréis de mantener el tono cordial, el respeto y los buenos modales. Cosa que es indispensable a la hora de discutir.

  1. El diálogo debe realizarse desde el oír y ser oído, me dirás que eso es sorprendentemente obvio, pero a veces ambos queréis lo mismo, pero nuestras propias dificultades de escuchar activamente al otro, nos impiden oír que es lo que nos tiene para decir.

Presta atención, escucha activamente lo que su pareja dice.
No antepongas tus pensamientos, ni tus ideas, no te precipites pretendiendo “saber” que es lo que te quiere decir.

  1. Intenta ser claro y conciso con lo que plantea, no des por sobreentendido, que tu pareja entiende tu punto de vista o tu manera de pensar, explícaselo con claridad, con cortesía y haz gala de sus buenos modales al hacerlo.

Lo que resulta paradójico, es que por más que nos cueste creerlo, no siempre somos claros en expresar aquello que deseamos o queremos, ahora bien, si es de esta manera, ¿Cómo podemos pensar o asumir que nuestra pareja nos entendió con absoluta claridad?

  1. Los gritos, el malhumor, los comentarios cínicos,no suelen llevarnos a ningún lado, o sí a resquebrajar nuestra relación de pareja.

Gritamos cuando las cosas se salen de nuestro control, lo hacemos en un intento de validar nuestros débiles argumentos y de obtener así la razón.

Pero piénsalo, cuando ambos gritáis, ninguno en realidad escucha al otro.

  1. Tener la razón, o pretender tenerla, no siempre resulta efectivo, cada quien saldrá con un mal sabor en la boca, y a la final, ninguno en realidad habrá ganado, pero tendremos en cambio, una gran perdedora, que será la relación de pareja.
  2. Muestra respeto por las ideas y comentarios de tu pareja, si no piensa igual que tú, o tiene otro punto de vista, éste es tan válido como el tuyo propio, disentir, y decir que se piensa diferente, y exponer nuestro punto es parte del proceso comunicativo.

Pero lo que no es adecuado, es descalificar o denigrar a nuestra pareja, por su comentario, o ser cínicos o burlones porque su opinión es diferente de la nuestra termina por herirla, y ofenderla.
Si este tipo de comentarios son continuos y permanentes, podemos incluso, golpear su autoestima. Y nuevamente tendremos a la gran perdedora “la relación de pareja”

Estar en desacuerdo con su punto de vista, no significa que tengamos que no respetar, indignar o humillar a nuestra pareja, o no ser respetados y humillados por ella.

Al igual que todo trabajo en equipo, la diversidad de opiniones enriquecen la relación, si se saben aplicar y si se puede dialogar.

  1. Comprender y ser comprendido, entender y ser entendido, al igual que apoyar y ser apoyado, son otros de los parámetros esenciales para mantener no solo el buen diálogo, sino una buena relación de pareja.
  2. Valorar los esfuerzos de su pareja, a todos nos gusta oír buenas palabras y cumplidos si son sinceros y apropiados
  3. Cada uno tiene su forma de hacer o de decir las cosas, no siempre será como nosotros lo haríamos, o como a nosotros nos gustaría que se hicieran, acepte que esa es su manera de hacer las cosas y no la tuya, y no deja de ser válido o adecuado, simplemente es diferente, y no siempre tu punto de vista es el correcto.

“Los trapos sucios se lavan en casa”

  1. No hagas a tu pareja objeto de burla delante de sus amigos, o de los de ambos
  2. Por ningún motivo utilices reuniones de amigos y familiares para mandarle indirectas y decirle lo que no puede directamente
  3. No invadas su privacidad espiando su correo de móvil, piensa lo incómodo que resultaría si la situación fuera a la inversa.
  4. Dejarse de hablar por períodos indeterminados de tiempo, no solo produce distanciamiento, sino que hace difícil retomar y aclarar las cosas
  5. Las reclamaciones hay que saber hacerlas, buscando el momento, y la situación adecuada, e intentando que el objetivo de ello, sea buscar una solución al respecto.

Tragarnos para adentro lo que nos molesta suele terminar Siendo una bomba de tiempo lista para estallar en cualquier momento. Y creedme que lo hará, el problema con ello, es que ocurrirá en el momento menos oportuno, y en el lugar
menos y por el motivo menos indicado.

¿Cómo hablar y exponer nuestras inquietudes?
Uno de los mayores problemas en la comunicación está en que muchas veces cuando intentamos hablar, no nos damos cuenta y nuestro lenguaje invita a la culpa, o a culpabilizar a nuestra pareja, el diálogo se hace tenso, notamos que está a la defensiva, que enfila sus misiles hacia nosotros y entonces el la buena comunicación, no es posible.
Pese a que esta no es nuestra intención, parece que no pudiéramos tener una comunicación efectiva, esto ocurre por la forma como nos expresamos.


Por ejemplo: si le dices a su pareja “tú haces que me enfade”
El mensaje implícito, que hay detrás de esto, es que su pareja tiene “la culpa” de que estés enfadado a lo cual, obviamente, reaccionará desde la culpa, y a la defensiva.
En muchas ocasiones se cierra la puerta al diálogo y lo que se obtiene es una nueva riña o pelea.
¿Por qué?
Porque lo que escucha su pareja es: “Tú tienes la culpa, de que yo esté enfadado”

¿Cómo podríamos, entonces plantear lo mismo, desde otra perspectiva, sin generar estas reacciones?

Cuando hablamos desde nuestros sentimientos, no generamos este tipo de reacciones y la repuesta que obtendríamos dejaría la puerta abierta al diálogo, y a la buena comunicación En el caso concreto podríamos plantear.

“yo me siento enfadado, cuando…..”
El planteamiento va a mis emociones y sentimientos ante una situación específica, al igual que asumo que es a “mi” a quien me pasa eso, o “soy yo” quien me enfado.

Muchas cosas hemos aprendido a lo largo de nuestra vida, pero una de ellas a las que le hemos puesto muy poca importancia en el mejor de los casos, o ninguna, es a la forma como nos comunicamos.
Pese a que somos seres sociables por naturaleza y nos estamos comunicando desde que nacemos.
Pero es un hecho que no siempre los modelos de los que hemos aprendido nos han mostrado la forma más adecuada de hacerlo, y de allí hemos aprendido, repitiendo una y otra vez, estos patrones de comunicación, que muchas veces hacen difícil la convivencia en pareja.
Una adecuada comunicación favorece y fortalece la relación de pareja.

Hemos aprendido a comunicarnos de cierta manera, pero es un hecho que podemos aprender a comunicarnos y a dialogar, de tal forma que nuestra relación de pareja y el ambiente familiar salgan favorecidos.

A modo de reflexión final, me gustaría añadir que:
Las palabras, son el medio por el cual nos comunicamos, y dialogamos, por lo cual tienen una gran importancia, una palabra puede llegar a comunicar, amor, alabanza y llegar a hacer sentir a una persona que es amada y respetada, o por el contrario comunicar ira, enojo, insatisfacción, reproche o herir a una persona a veces de un modo irreparable.
Podéis hacer sentir a una persona como el ser más grande e importante de nuestro mundo, o como el ser más insignificante, o despreciable que ha estado cerca de nosotros.